Antes era algo que parecía completamente cursi pero... ¡ay que ver lo qué hacen los años!. Lo que anteriormente podía parecerme una ñoñería, hoy día me vuelve loca. Es como cuando una se queda embarazada, todo lo quiere ver en tonos pasteles. Es algo que, por regla general, nos pasa a muchas mujeres. Te empiezan a gustar los lacitos, los faldones... ¡cosas qué pasan!.
Si al pasar los años, os habéis vuelto unas fanáticas de los conjuntitos como yo, quiero que conozcáis a Ana Pompones. Para las que ya la conocéis, estáis de enhorabuena.
Es una gozada entrar cada día en su blog "Le pongo piquillo" y ver los modelos que ha confeccionado. Yo la sigo desde que me quedé embarazada y no dejo de visitar su rinconcito.
¿No me digáis que no son ideales?. Y ahora que parece que nos llega el buen tiempo, son estupendos para que los niños, en este caso las niñas, estén fresquitas y cómodas a la vez que monísimas.
Y repito, me encantan que los hermanitos vistan iguales y Ana también ha pensado en eso confeccionando modelos tanto para ellas como para ellos.
Gracias Ana por darme la oportunidad de que más mujeres como yo puedan conocer tu trabajo.

















































